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International Lifestyle Magazine by Rocío Pastor Eugenio ® ©

Dientes, dientes… ¡pero blancos!

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Por Rocío Pastor Eugenio.

Lávate los dientes. Imagen cedida por Colgate para WOMANWORD

Lávate los dientes. Imagen cedida por Colgate para WOMANWORD

Son muchos los anuncios y productos que promueven una sonrisa blanca, lisa y geométricamente perfecta.

Desde mi punto de vista, los dientes no son más que un accesorio para la sonrisa. Si ésta es sincera, limpia y clara, la armonía, la belleza y el equilibrio aparecen por sí mismos.

Lo que sí es cierto, es que la alimentación cada vez es peor, consumimos más azúcares y menos productos naturales lo que conlleva a que los dientes sufran, se desgasten, pierdan calcio, amarilleen y las caries y el sarro nos asolen.

Para luchar contra ello, una correcta higiene bucal, cepillándonos tres veces al día, durante dos minutos como mínimo, resulta fundamental.

Encontrar el tiempo para cuidarnos, mimarnos y prestarnos atención es realmente importante en la sociedad de la prisa, del capitalismo y del consumo.

Nunca he creído en los productos ni en las terapias para blanquear los dientes, más bien encontraba vanidad que sanidad en ello. Pero al conocer un producto que no sólo elimina el sarro de forma efectiva, previene, aporta flúor y limpieza a la boca, comencé a prestar atención al invento. No desde el punto de vista estético, que también, sino desde el punto de vista de la sanidad.

Colgate ha investigado en las preferencias de los consumidores: belleza vs salud, y ha conseguido un híbrido acertado: Maxwhite One. Además de blanquear, previene el saro que se acumula y provoca suciedad, infección y mal olor y aconseja consultar al odontólogo y dentista personal antes de usar cualquier producto en la boca.

El respeto al ser humano y al cuerpo es un trabajo que comienza por uno mismo y que las marcas deben extrapolar por encima de las ventas.

Tras probar el producto durante 1 semana continua, lo cierto es que los resultados son reales y visibles. Sin promoción ni publicidad.

Como la propia firma apunta, la sonrisa forma parte del look sin olvidar que cada uno tiene un tono y un color de piel, pelo y dientes, diferente. Es muy importante no obsesionarse y recordar los factores que provocan los distintos tonos naturales:

  • El proceso natural de envejecimiento
  • Consumir tabaco; beber café, té, refrescos de cola o vino tinto; tomar alimentos pigmentados como cerezas y moras
  • La acumulación de placa y depósitos de sarro
  • Ingerir una cantidad muy alta de flúor cuando los dientes se están formando, lo que le da a los dientes una apariencia “moteada” o con manchas
  • Haber sido tratado durante la infancia con el antibiótico tetraciclina
  • Haber sufrido algún golpe en los dientes, que puede resultar en que los dientes tengan un color marrón, gris o negro

Para determinar tu color de dientes puedes utilizar una guía de tonos. La más común divide el color de los dientes en 4 rangos de tonalidades básicas dentro de cada cual hay diferentes niveles de oscuridad:

  • A (marrón rojizo)
  • B (amarillo rojizo)
  • C (gris)
  • D (gris rojizo)

Cuando ya se ha accedido a un proceso de limpieza bucal y/o blanqueamiento, el paso del tiempo, la exposición a alimentos, bebidas (especialmente café, té, refrescos de cola y vino tinto) y tabaco, oscurecerá gradualmente los dientes recién blanqueados. Para evitarlo, puedes seguir los siguientes pasos:

  • Usa un dentífrico blanqueador para eliminar las manchas superficiales y prevenir que se vuelvan amarillos
  • Cepíllate o enjuágate inmediatamente después de consumir bebidas o alimentos que suelen causar las manchas
  • Usa una pajita para tomar bebidas que manchan tus dientes, como el café, el té, los refrescos de cola y el vino tinto
  • Ponte un lápiz de labios con un tono brillante – ESPECIALMENTE con base rosa. Hará que tus dientes parezcan más blancos. Evita los tonos anaranjados o marrones.
  • Comprueba si necesitas un retoque. Dependiendo del método de blanqueamiento que hayas utilizado, puede que necesites un retoque en unos seis meses o después de uno o dos años. Si fumas o bebes mucho café, puede que necesites un retoque con más frecuencia.

Hagas lo que hagas recuerda que lo más bonito es ser tú mism@, libre y natural.

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